
La música y los pueblos IV
La presente es la primera parte del cuarto capítulo de la serie “La música y los pueblos”, en el que trataremos la presencia del tango como claro representante de esos géneros que se constituyen en parte componente de las comunidades de todo el planeta.
Como se intenta explicar, estamos frente a un género musical que es marca de identidad y tarjeta de presentación de la cultura rioplatense en todo el mundo, como lo demuestra el enorme suceso que su presencia ha concitado en diferentes partes del mundo, como Estados Unidos, Europa y Oriente. En esta primera parte abordaremos la consideración de las principales pautas estilísticas, sus orígenes y fuentes; así, se menciona sus vínculos germinales con la música afro y la incorporación del flamenco español a través de la habanera cubana.
Concebido originalmente como música para bailar, el canto y la poesía, de incorporación posterior, terminarán por darla su conformación definitiva. También se hará mención a la resistencia social por su carácter de orillero y arrabalero y su desarrollo en esos rincones marginales, recibiendo la decisiva influencia de la milonga, originaria del sur de Brasil. Igualmente, resulta fundamental la incorporación del bandoneón que le aportará un sonido icónico y se transformará en factor modificador del estilo.
Tras indicar y demarcar lo que se conoce como “las eras del tango”, nos detendremos en la poesía tanguera como expresión idiosincrática de una sociedad.














